Yo no hice la Panyhouse.
Yo no subí por allí. Sí recuerdo haber estado en todas las reuniones. Pero yo no subí.
Aún no sé cómo llegué arriba.
Recuerdo que se me quedó la mochila enganchada en no sé cuántos sitios.
Recuerdo también que tuve que tocar restos de buitre para llegar arriba.
Recuerdo que me embarqué en los pasos más tontos.
Recuerdo haber perdido los nervios ( y recuerdo haberlos recuperado después).
No hubo foto ni apretón de manos en la cumbre .
No hay nada mejor que ir a un sitio donde apenas has escalado para recibir esos pequeños golpes de humildad que tiene la montaña.
Riglos...






