Te picará la curiosidad
Te picará la curiosidad, lo sé. Aunque serás discreto y no dirás nada.
Vendrás a visitarme y a leerme. Vendrás a buscar alguna pincelada más en el recoveco de mis letras, cóncavas y convexas.
De esa época convulsa encontrarás más historia en la otra dirección que te di.
Esto ya es una laguna de aceites, esenciales, principalmente.
Ahora ya me puedo dedicar a más cosas que a pelear. Por eso puedo hablar de libros, de películas, de amigos (como tú).
En esta pequeña segunda parte ya estoy en mi casa, lejos del foco de la tiranía. Sin dejar de experimentar momentos y situaciones formidables, la alegría general no me da tregua para escribir. Con sonreír ya expreso mi estado de ánimo. Tú lo sabes bien. No siento el grito imperioso de mis entrañas empujando por salir fuera.
Un día escribiré algo de ti para el mundo. Porque también vives una biografía digna de oscarizar. Aunque sólo sea por mantener ese espíritu fresco entre tanta sequía.
Un abrazo, T. Y gracias.

