LA SEÑAL (o EL BESO)
Darín está trastocando mis sentidos.
LA SEÑAL. Tal vez no sea la mejor película que haya hecho, pero su actuación es como siempre impecable.
Film de cine negro clásico, hasta el punto de trasladar al espectador a una sala de los años cincuenta.
Fotografía original, a la antigua usanza, con primeros planos intensos y planos generales cargados de significado. Argumento retorcido, propio del género, con un final interrogante que invita a la elucubración.
Lo original de la película es su desarrollo en Argentina, el acento (delicioso) argentino del grupo de mafiosos y de los detectives...
Pero si hay algo que llena la película, por encima de la banda sonora, del argumento, de la fotografía es el beso de la sala de cine, con lagrimita de la prota incluída, con luz ténebre enneblinada por el humo de los cigarros. Un beso pasional, animal, instintivo... Un beso a lo Humphrey Bogart, a lo Rhett Butler.
Darín besa a la actriz, a la espectadora, a la mujer. Es el beso con que todas soñamos, lo hayamos recibido o no. Es el beso con mayúsculas, el que nunca pasará de moda.
Hacía tiempo que no veía un beso de película.



Comentarios sobre LA SEÑAL (o EL BESO)
Si te gusta el género, Darín no te decepcionará.
Un beso y, como siempre, gracias por leerme.
(Aunque no conste en las respuestas a tus posts, yo también te leo)
;o)
¿Rhett Butler? ... quizás lo que el viento se llevó no lo ha traído a mi vida ... todavía.
Algún día colisionaré con una mujer ... sólo los oidos más sensibles escucharán el estruendo, solamente los ojos menos cansados percibirán el resplando ...
¿Soñando otra vez?
... por supuesto.
;o)
Colisionar con una mujer ¿para hundirla y derribarla? Si algo se lo llevó el viento, habrá sido porque estaba poco y mal amarrado.
Tal vez no se lo llevara el viento. Tal vez se haya ido por su propio pie.
Nunca anhelo lo que mis vientos han arrancado de mi vida. Si no fuera por esos huracanes aún tendría lacras pesadísimas, venenosas y muy malignas pegadas a mi piel.
¿Soñando? Claro, como siempre. Y olvidándome de aquellos que han querido acabar conmigo.
Que conozcas las maneras de contactar conmigo no quiere decir que tengas mi permiso para hacerlo.
La última llamada por teléfono me dejó tres días en estado de shock.
Jamás pensé que fueras tan cerradísimo de mollera, chaval.