Se te han caído las alas.
Recógelas. Se te han desprendido de la espalda.
En sus instrucciones indica: "En caso de no usar, guardar en lugar ventilado. No exponer a la luz del Sol"
A las personas se les caen las alas frecuentemente. Es tan común como dejarse las llaves en casa. Pero olvidan recogerlas y queda todo hecho un asco.
Desde aquí arriba se ven apiladas en los rincones de las calles plumas blancas desgajadas de centenares de personas que olvidaron mirarse a las espaldas. Si las alas no se usan, se caen, irremediablemente. Y si una vez que se caen no se recogen y se guardan, se pudren. Como todo en esta vida.
Pisada la tierra es difícil despegar. Las raíces crecen rápidamente de los dedos, de madera dura y poderosa. Las alas efímeras poco pueden hacer contra un ancla que hiende el suelo.
Yo no vuelo a ras de suelo. No puedo acercarme.
Ahora que lo pienso, tal vez haya sido un disparo certero el que te haya derribado. No lo sé. No gritas, ni siquiera en tu caída.
Recoge tus alas, anda, y no dejes que se pudran. Tal vez un día puedas volver a ponértelas.




Comentarios sobre Se te han caído las alas.
Ay, si la tierra hablara... Cuántas veces se habría maldecido por engendrarnos.
Pues no dejes de volar...