Usuario anónimo ¿Quieres tener tu propio blog?
Crear blog gratis en OboLog

Perspectivas

por cumbre
sábado, 02 de junio del 2007 a las 09:49
guardado en , , ,

 

13184-13598.jpg

 

Ayer estrené pantalones nuevos.

Y fui a restregarlos por el suelo, intentando buscar una perspectiva diferente.

Como cuando destrocé el traje de la primera comunión jugando al fútbol y pisando charcos. Mi vestido era a los charcos como el terrón al café.

Música que me alejara del suelo y un objetivo que me permitiera ver de manera diferente.

Una carta matutina se imprimió en mi agenda:

" Mi ciudad. 9:25 am. 

Primeras horas de la mañana. 

Mi ansia topa aún con las puertas cerradas de los locales comerciales. Siempre salgo corriendo de la historia que me precede y llego demasiado pronto a la puerta que una y mil veces me encuentro cerrada.

Tengo que esperar. Esperar para todo.

Sentada en un banco impropio, a una hora impropia, disfruto del hilo de sol pálido que se cuela por la esquina de la izquierda.

Por el rabillo del ojo percibo piernas que desfilan por la pasarela de adoquines oscuros.

Estoy fuera de esta realidad, y a la vez observo cómodamente.

Por los auriculares, la voz parece hablar a través de una sonrisa y la música me lleva lejos. Música electrizante, alternativa, violenta, ácida, siempre con el punto común del modo menor.

¿La tristeza denominador común de la rebeldía y la revolución?

El cielo azul se ha cubierto de un tul blanquecino y el temprano sol no me quita el frío. Mi leve chaqueta no mantiene mi calor.

Suena la radio y me voy lejos. La voz, dulce, me habla de "La Caja", una película de muertos."

Ver álbum de fotos »

Ya casi me estoy yendo.

por cumbre
jueves, 31 de mayo del 2007 a las 09:42
guardado en , ,

Ya casi me estoy yendo.

Caminito al campo voy, cubierta de aceite y flores.

Ni toco el suelo, ni me arañan las zarzas, ni me quema el sol.

Desnudita camino, como siempre quise, cubierta de aceite y flores. 

Cubierta de aceite y flores.

Ni flechas para defenderme.

Ni escudo para cubrirme.

Sin metales que delimiten mi espacio. Sin armadura.

Porque caminito al campo voy, cubierta de aceite y flores. 

Allí te quedas, entre las ramas secas de un campo valdío,

mientras te clavas tus propias flechas,

sangrantes de veneno. 

Ya no miro atrás.

De mis pies nace cada día un camino nuevo.

Caminito al campo voy, cubierta de aceite y flores.

Mujer con alcuza.

por cumbre
martes, 29 de mayo del 2007 a las 08:52
guardado en , , ,

Mujer con alcuza.

MUJER CON ALCUZA

(A Leopoldo Panero)

¿Adónde va esa mujer,
arrastrándose por la acera,
ahora que ya es casi de noche,
con la alcuza en la mano?

Acercaos: no nos ve.
Yo no sé qué es más gris,
si el acero frío de sus ojos,
si el gris desvaído de ese chal
con el que se envuelve el cuello y la cabeza,
o si el paisaje desolado de su alma.

Va despacio, arrastrando los pies,
desgastando suela, desgastando losa,
pero llevada
por un terror
oscuro,
por una voluntad
de esquivar algo horrible.

Sí, estamos equivocados.
Esta mujer no avanza por la acera
de esta ciudad,
esta mujer va por un campo yerto,
entre zanjas abiertas, zanjas antiguas, zanjas recientes,
y tristes caballones,
de humana dimensión, de tierra removida,
de tierra
que ya no cabe en el hoyo de donde se sacó,
entre abismales pozos sombríos,
y turbias simas súbitas,
llenas de barro y agua fangosa y sudarios harapientos del color de la desesperanza.

Oh sí, la conozco.
Esta mujer yo la conozco: ha venido en un tren,
en un tren muy largo;
ha viajado durante muchos días
y durante muchas noches:
unas veces nevaba y hacía mucho frío,
otras veces lucía el sol y sacudía el viento
arbustos juveniles
en los campos en donde incesantemente estallan extrañas flores encendidas.

Y ella ha viajado y ha viajado,
mareada por el ruido de la conversación,
por el traqueteo de las ruedas
y por el humo, por el olor a nicotina rancia.
¡Oh!:
noches y días,
días y noches,
noches y días,
días y noches,
y muchos, muchos días,
y muchas, muchas noches.

Pero el horrible tren ha ido parando
en tantas estaciones diferentes,
que ella no sabe con exactitud ni cómo se llamaban,
ni los sitios,
ni las épocas.

Ella
recuerda sólo
que en todas hacía frío,
que en todas estaba oscuro,
y que al partir, al arrancar el tren
ha comprendido siempre
cuán bestial es el topetazo de la injusticia absoluta,
ha sentido siempre
una tristeza que era como un ciempiés monstruoso que le colgara de la mejilla,
como si con el arrancar del tren le arrancaran el alma,
como si con el arrancar del tren le arrancaran innumerables margaritas, blancas cual su alegría infantil en la fiesta del pueblo,
como si le arrancaran los días azules, el gozo de amar a Dios y esa voluntad de minutos en sucesión que llamamos vivir.
Pero las lúgubres estaciones se alejaban,
y ella se asomaba frenética a las ventanillas,
gritando y retorciéndose,
solo
para ver alejarse en la infinita llanura
eso, una solitaria estación,
un lugar
señalado en las tres dimensiones del gran espacio cósmico
por una cruz
bajo las estrellas.

Y por fin se ha dormido,
sí, ha dormitado en la sombra,
arrullada por un fondo de lejanas conversaciones,
por gritos ahogados y empañadas risas,
como de gentes que hablaran a través de mantas bien espesas,
sólo rasgadas de improviso
por lloros de niños que se despiertan mojados a la media noche,
o por cortantes chillidos de mozas a las que en los túneles les pellizcan las nalgas,
...aún mareada por el humo del tabaco.

Y ha viajado noches y días,
sí, muchos días,
y muchas noches.
Siempre parando en estaciones diferentes,
siempre con una ansia turbia, de bajar ella también, de quedarse ella también,
ay,
para siempre partir de nuevo con el alma desgarrada,
para siempre dormitar de nuevo en trayectos inacabables.

...No ha sabido cómo.
Su sueño era cada vez más profundo,
iban cesando,
casi habían cesado por fin los ruidos a su alrededor:
sólo alguna vez una risa como un puñal que brilla un instante en las sombras,
algún cuchillo como un limón agrio que pone amarilla un momento la noche.
Y luego nada.
Solo la velocidad,
solo el traqueteo de maderas y hierro
del tren,
solo el ruido del tren.

Y esta mujer se ha despertado en la noche,
y estaba sola,
y ha mirado a su alrededor,
y estaba sola,
y ha comenzado a correr por los pasillos del tren,
de un vagón a otro,
y estaba sola,
y ha buscado al revisor, a los mozos del tren,
a algún empleado,
a algún mendigo que viajara oculto bajo un asiento,
y estaba sola,
y ha gritado en la oscuridad,
y estaba sola,
y ha preguntado en la oscuridad,
y estaba sola,
y ha preguntado
quién conducía,
quién movía aquel horrible tren.
Y no le ha contestado nadie,
porque estaba sola,
porque estaba sola.
Y ha seguido días y días,
loca, frenética,
en el enorme tren vacío,
donde no va nadie,
que no conduce nadie.

...Y esa es la terrible,
la estúpida fuerza sin pupilas,
que aún hace que esa mujer
avance y avance por la acera,
desgastando la suela de sus viejos zapatones,
desgastando las losas,
entre zanjas abiertas a un lado y otro,
entre caballones de tierra,
de dos metros de longitud,
con ese tamaño preciso
de nuestra ternura de cuerpos humanos.
Ah, por eso esa mujer avanza (en la mano, como el atributo de una semidiosa, su alcuza),
abriendo con amor el aire, abriéndolo con delicadeza exquisita,
como si caminara surcando un trigal en granazón,
sí, como si fuera surcando un mar de cruces, o un bosque de cruces, o una nebulosa de cruces,
de cercanas cruces,
de cruces lejanas.

Ella,
en este crepúsculo que cada vez se ensombrece más,
se inclina,
va curvada como un signo de interrogación,
con la espina dorsal arqueada
sobre el suelo.
 ¿Es que se asoma por el marco de su propio cuerpo de madera,
como si se asomara por la ventanilla
de un tren,
al ver alejarse la estación anónima
en que se debía haber quedado?
 ¿Es que le pesan, es que le cuelgan del cerebro
sus recuerdos de tierra en putrefacción,
y se le tensan tirantes cables invisibles
desde sus tumbas diseminadas?
 ¿O es que como esos almendros
que en el verano estuvieron cargados de demasiada fruta,
conserva aún en el invierno el tierno vicio,
guarda aún el dulce álabe
de la cargazón y de la compañía,
en sus tristes ramas desnudas, donde ya ni se posan los pájaros?

 

Dámaso alonso 

Pequeño salvaje

por cumbre
sábado, 26 de mayo del 2007 a las 11:16
guardado en ,

Pequeño salvaje

Ya le gusta empaparse de lluvia.

Se inclina justo hacia el lado contrario.

La maleta de pensamientos controvertidos no le pesa demasiado.

La lente templada de sus libros le enseña a mirar más allá, mucho más allá del punto que discrimina entre los que se conforman y los que serán eternamente jóvenes.

No es gota pequeña que se hará grande. Siempre sentirá necesidad de más agua. Y no habrá océano que lo sacie.

Decidió vivir ya con puertas y ventanas abiertas. Decidió sumergirse con la minoría en el mundo que sólo pertenece a los más osados: las estrellas.

Intentarán malearlo (mil veces más aún) pero ondulará para que la corriente no lo arranque.  Ya ondula.

No encontrará sitio cómodo. Pero encontrará su sitio. El que le permita mirar cómo esta rueda gira, se tuerce, se cae, se destruye , mientras con parches inútiles intenta no hacer aguas. ¡Que no se vean las grietas!

Unos cuantos miramos el curso equivocado y nos negamos a involucrarnos en el devenir manipulado.

Pequeño salvaje...

Cincuenta metros.

por cumbre
jueves, 24 de mayo del 2007 a las 09:49
guardado en , ,

Cincuenta metros.

Lo mejor de estar abajo es que ya sólo queda ascender.

Y ahora asciendo, como el humo ligero.

Serán cincuenta metros cuadrados para cobijarme, para esconderme, para guardarme.

Serán cincuenta metros  para colocar todos nuestros libros, la ilusión, las fotos, los dibujos.

Serán cincuenta metros para esperar cuando llegues. El tintineo de tus llaves...

Cincuenta metros donde no cabrá más que la paz que nos hizo llegar hasta aquí y  que nos alimentará mucho tiempo más.

Cincuenta metros sin parafernalias, sin protocolos, sin accesorios, sin papeles, sin intermediarios. Cincuenta metros más de progresión natural. Como los cincuenta metros verticales de cualquier pared de las que hemos hecho.

¡Por qué siempre me empeñé en creerme autosuficiente!

Hay que ver qué mal se escribe cuando las cosas están tan cerca, jajajaja.

Así te miro cuando no me ves../..coluna de ar.

por cumbre
lunes, 21 de mayo del 2007 a las 00:37

11970-12920.jpg

Así te miro cuando no me ves../.. coluna de ar.

Te acercas .. /.. tempestade de mar.

Me empapas .. /.. chuva de orvalhada.

Alejas mis mareas negras .. /.. furacão de vento.

Te leo y aprendo ../.. livro de exprencias.

Y me elevas alto ../.. grito das entranhas.

No eres un intento de mi imaginación.. /.. imaginaçäo.

No eres el boceto../.. rascunho.

Eres la ventana../.. janela aberta.

Ver álbum de fotos »

Vorágine

por cumbre
miércoles, 16 de mayo del 2007 a las 09:49

11611-12585.jpg

Luces apagadas. Silencio absoluto.

Insomnio.

Comienza el carrusel de pensamientos. Del ritmo lento de la idea racional al imparable de la obsesión.

desolación, maltrato, ruindad, sangre fría, juicio, denuncia, negligencia, humillación, maltrato, robo, intimidad, declaración, sentencia, forense, reloj, psiquiátrico, juicio, daño, sospecha, minusvalía, agravantes, soledad, protección, abrazo, incredulidad, ausencias, maltrato, insultos, vejación, denuncia, afectado, instrucción, método abreviado, miedo, seguridad, independencia, duda, apoyo, verdad/mentira, compulsión, lunes, martes miércoles jueves y viernes, pisito, desconfianza, maltrato....

Son las tres de la mañana. A las siete y media sonará el despertador.

De fondo desfilan las fotos de este fin de semana, las paredes y tu calidez sin límites, mi fuente.

Ver álbum de fotos »

No estoy.

por cumbre
jueves, 10 de mayo del 2007 a las 13:00

11192-12169.jpg

Líneas seriadas de nucas que pendulean de izquierda a derecha.

Por la ventana superior el sol se desliza tentador.

Se afanan sobre sus folios blancos, de colores... Por las mesas de color cerezo ruedan rotuladores y bolígrafos.

Fuera el cielo luce un azul insultante.

El calor hace resudar piernas, espaldas, cerebros.

Corre una brisa matutina deliciosa. Seguramente haya un montón de chopos y margaritas bailando al son de su movimiento.

Baldosa gris, falso techo blanco, mesas marrones y sillas azules. Atmósfera casi monocroma.

El suelo está repleto de pequeños puntos de color. Fondo verde. Brillo de las hojitas nuevas de los chopos, las enredaderas crecen como cúmulos.

Mi visión golpea insistente, como polilla que desea atravesar el cristal, contra el muro de color crema.

Fuera no hay más obstáculo que el horizonte.

Los florescentes iluminan y genera multitud de sombras multidireccionales. Luz azul, fría, inerte.

El sol calienta, aún no quema. Me apetece desnudarme frente a él. Abrir mi camisa, desabrochar mi pantalón. Extender los brazos y dejar que me tibien sus vibraciones.

Me escapo. No estoy nunca donde debería.

Son tan sencillas las cosas que me llenan...

Ver álbum de fotos »

Sobre el blog

Allá arriba.

Estoy donde siempre. A unos cientos de metros sobre el suelo.

Mi vista de pájaro miope me proporciona perspectivas aterciopeladas o distorisonadas de la vida en la corteza.

Mi vida de pájaro me permite refugiarme en cuevas inaccesibles y me permite admirar las más escalofriantes tormentas.

Mis hábitos de pájaro me llevan a volar mucho para conseguir una minúscula pieza. Es dura la vida de ave.

Mi cerebro de pájaro me obliga a simplificar. Si me disparas, huyo. Si no me molestas, no te molestaré. Y rara vez concedo mi cercanía.

Ver ficha del blog en OboLog

Login

Comentarios

Las malas artes de un político sin escrúpulos (Patricio)
RAFAEL CORREA: EL GOBIERNO DE LA DESOCUPACION CIUDADANA ESTA EN MARCHA. EL GOBIERNO DE LA ......(17 oct)
Tuenti (ivan)
agregar a angelbilla@hotmail.com...(15 oct)
Palabras de Nube Roja. (Antonio)
Hola, siento decirte que esas palabras (de traducción bastante pesima por cierto) no fueron dichas ......(18 sep)
Sumergida,como el Guadina (riosil)
Suerte.. en esa andadura!...(31 ago)
Tuenti (anonimo)
komo me puedo acer un tuenti?...(25 ago)

Más comentados

Tuenti (19)
Mira que somos básicos. Qué conscientes son de ello las empresas, qué bien lo explotan. Se habían ...
¡¡OXÍGENO!! (7)
Llega mi bola de oxígeno. Está ahí, la toco con la punta de los dedos. Es azul, transparente y ...
Valentín (7)
Es verdad que, a veces, un espíritu grande no cabe en el cubículo de un cuerpo. Por eso decidiste ...
La taquilla 42 (6)
De un museo delicioso a mi cueva secreta. Del ajetreo del recibidor a la tranquilidad de las mismas ...
Las COSAS sustituyen. (6)
Cuento mis amigos con los dedos de una mano mutilada. No está. Ya no lo busco, porque no está. No ...

Suscripción

Suscríbete al Feed RSS XML

También puedes suscribirte directamente con alguno de los siguientes enlaces:

  • Suscríbete en Bloglines
  • Suscríbete en Google

Enlaces

andra
- Un blog del pasado. Otra época. Otros vuelos. Otros paisajes. Igual que el agua sale furiosa del vientre de la tierra así salieron esas letras. Muchas sin pulir. Como un grito.
mujeres en la guerra
- Un blog que protesta por la situación de las mujeres en la guerra.