No me caso con nadie.
Por más que me insistan y me pregunten. No me caso.
No me caso a ciegas, por un vínculo que yo no he solicitado, ni licitado, ni permitido. No me caso.
No me caso porque soy muy libre de cambiar de opinión cuando las cosas cambian. No me caso.
No me caso porque ni el Coloso de Rodas aguantó las embestidas del tiempo. Menos aún las personas aguantamos las embestidas de nuestras circunstancias. No me caso
No me caso, porque los lazos son sogas. No me caso.
No me caso con quien cambia su faro de guía por aquel que le alumbra sólo lo que quiere ver.
Sigue tu camino. Respeto tus opciones. Respeta tú las mías. Seguiré mi camino.
Pero no me pidas que me case contigo.

