Las malas artes de un político sin escrúpulos
Ni siquiera voy a mencionar a qué corriente política representa, para que no se me tache de parcial.
En primer lugar se nos invita a participar en un concurso de fotografía artística cuya temática está dirigida a captar lugares de Valladolid recientemente reformados.
Como tal nos lo tomamos y con intención de hacer ver nuestro "ojo" artístico presentamos nuestras fotos, por lo visto casi mil.
Unos cuantos fuimos nombrados ganadores y asistimos a una pomposa y protocolaria entrega de premios de manos del ilustrísimo alcalde, de su queridísima concejala de Turismo y de la oronda concejala de Cultura, antigua directora y profesora del Conservatorio de Música de esta "noble villa" como gusta el alcalde denominar a su ciudad.
Se nos hicieron firmar varios documentos. Uno de ellos permitía el libre uso de la foto presentada y premiada de cada uno de los galardonados.
Rúbrica va, rúbrica viene.
Al poco, los buzones de absolutamente TODOS los vecinos de Valladolid se llenaron de unos libritos donde aparecían nuestras inocentes fotos (cargadas de intención artística, no de intención política) que servían de justificante político de nuestro querido alcalde. Le hemos puesto color a SU campaña política.
Por supuesto, en el librito no aparece ninguna mención al motivo por el que se eligen cada una de las fotos. No. La foto sirve de motivo para hablar de cómo estaba antes la zona fotografiada y cómo luce ahora.
Antes, antes, antes... ¿antes de qué?
Todas las imágenes se comparan con otra foto retrospectiva que muestran el "desastre" en el que estaba sumida la ciudad.
¿Pero de qué año son las fotos antiguas? Por que son MUY antiguas. La mayor parte de ellas son tan antiguas que ni siquiera muestran las reformas urbanas que realizó el anterior alcalde, casualmente de la otra tendencia política.
Vamos, que nuestro querido de la Riva se ha saltado a la torera el esfuerzo que su predecesor imprimió en la ciudad.
De la Riva, de la Riva... ¿a que resulta familiar el nombre? Si, verás, aquel que adjudicó recientemente un pisito de protección oficial a su hijo, que ostenta el cargo de inspector de hacienda y seguro seguro está muerto de hambre y no tiene para pagarse un piso corriente y moliente.
Como no quiero caer en la demagogia ni en la crispación barata, para muestra un botón. Os adjunto algunas de las fotos que se incluyeron en el librito con la correspondiente comparativa.
El color de fondo de las imágenes es el que les sirve de fondo en el librito famoso.
Obsérvese que por la antigüedad de los coches que aparecen en las fotos retrospectivas, se puede deducir que algunas pertenecen a la década de los sesenta. Hay que tenerlos bien puestos para comparar una ciudad en los '60 con una ciudad de hoy e incluir "eso" en una campaña política.
Lo dicho, las malas artes de un político sin escrúpulos.




