El Camino
Por la necesidad de ir a algún sitio sin precuparse del destino.
Buscar sin importar qué encontrar.
Vérselas frente a frente con los elementos, y asumir con resignación nuestra limitada capacidad de lucha.
Abrir los sentidos a cualquier estímulo, sin necesidad de cerrarlos para protegerlos.
Sentir el viento y la lluvia resbalando por la cara.
Sentir el suelo, las piedras, el corazón palpitando desenfrenado.
Por sentirte más tú. Por mostrarme más yo. Por vivirnos un poco más, sin el ruido ni las interferencias de esta mierda de sistema.
Por eso y por muchas cosas más me marcho con mi máquina. Las alforjas llenas de lo justo y el espíritu vacío para llenarlo de todo aquello que recoja en El Camino.




Comentarios sobre El Camino
lindísima reflexión e interesantíiiiiisimo enlace que nos has dejado, amiga cumbre.
besos¡¡¡¡¡¡